Nuestra Historia
Soy Roxana Chacón y desde siempre me ha encantado sorprender a las personas que quiero. Siento que tengo una especie de superpoder para saber qué regalarle a alguien para realmente emocionarlo, y durante mucho tiempo lo hice solamente por gusto, con amigos y familia.
En 2016 todavía trabajaba como contadora en una empresa de manufactura y llevaba una vida completamente distinta a la de hoy. En ese momento empecé a sentir una inquietud muy fuerte por tener algo propio, un espacio donde pudiera desarrollar mi creatividad, hacer algo que realmente disfrutara y, sobre todo, tener más tiempo para Frida. Creo que deseé tanto ese cambio que la noche de mi cumpleaños número 29 pasó algo muy curioso. No sé si fue Dios, el universo, el cosmos, intuición o simplemente una casualidad, pero desperté con una idea muy clara: quería crear un negocio de flores.
Así comenzó Roux.
Al principio empecé creando arreglos de flores frescas y entregándolos en CDMX. Esa parte sigue siendo importante para nosotros, pero con el tiempo empecé a sentir que quería llegar mucho más lejos. No quería que Roux solamente pudiera sorprender a personas que estuvieran cerca de nosotros, quería encontrar una forma de llegar a cualquier parte de México.
Fue así como llegaron a mi vida las flores preservadas y entendí que podían cambiar por completo el rumbo del negocio. Eran flores naturales, hermosas, que podían durar hasta 365 días sin agua y que además podían viajar. En marzo de 2024 tomamos la decisión de expandir Roux a toda la República Mexicana y desde entonces esta historia no ha dejado de crecer.
Hoy Roux es muy diferente a ese negocio que imaginé cuando tenía 29 años, porque ahora ya no soy solamente yo detrás de cada idea. Roux se ha convertido en una familia en la que cada persona aporta algo distinto.
Alejandra llegó con una forma muy especial de demostrar cariño a través de la cocina. Es una artista culinaria y disfruta muchísimo cocinar para las personas que ama. De ahí nació también la idea de crear nuestros chocolates, buscando que fueran diferentes, que tuvieran personalidad y que también pudieran convertirse en una forma de sorprender.
Emilio se convirtió en uno de mis grandes aliados dentro del negocio y es quien me ayuda a gestionar gran parte de la operación. Frida está cada vez más presente en la logística. Dann está detrás de la creación de contenido y de ayudarme a comunicar todo lo que somos. Brenda Chacón participa en producción y en la entrega de pedidos, mientras que Paola Chacón se encarga del packing y de que cada pedido salga con el cuidado que queremos transmitir desde que alguien abre una caja.
Y aunque hay 3 personas que aún están creciendo, también son una parte muy importante de todo esto. Son de esas personas que te hacen pensar más allá del presente y preguntarte qué quieres construir, qué quieres dejar y hasta dónde puede llegar algo que empezó simplemente con una idea.
Toda la magia sucede en Tlalnepantla de Baz, Estado de México. Ahí es donde trabajamos, producimos, empacamos, hacemos pruebas, tenemos nuevas ideas, resolvemos problemas, nos reímos, nos estresamos y celebramos cada pedido que sale. Puede parecer solamente una caja con flores, chocolates o un regalo, pero para nosotros nunca es solamente eso.
Sabemos que del otro lado hay alguien esperando sorprender a una persona importante. Puede ser un cumpleaños, un aniversario, una reconciliación, un “pensé en ti”, un “te extraño”, un “estoy orgulloso de ti” o simplemente una forma de decir “eres importante para mí”.
Por eso nunca he querido que Roux se convierta solamente en una florería. Quiero que sea un lugar donde encuentres algo diferente cuando realmente quieres sorprender a alguien.
Hoy hacemos flores preservadas, chocolates y regalos, pero la esencia sigue siendo exactamente la misma con la que comenzó todo: pensar en esa cara de sorpresa cuando alguien recibe algo que no esperaba.
Mi vida cambió muchísimo desde aquel 2016. Cambió mi familia, cambió mi equipo, cambió Roux y también cambié yo. Pero algo que no ha cambiado es que todavía me emociona muchísimo saber que algo que creamos en Tlalnepantla puede viajar cientos de kilómetros y terminar formando parte de un momento importante en la vida de alguien.
Eso es Roux para mí.
Una familia creando regalos para las personas que tú consideras especiales.